A veces por vergüenza, a veces porque no hallamos el tiempo suficiente o porque simplemente suponemos que "no es para nosotros", no nos tomamos un buen retrato. Claramente, para tomarnos una foto, no necesitamos acudir a un fotógrafo profesional, sobre todo cuando cada quien lleva su propia cámara en el bolsillo (Celular). Pero un retrato no es solo una foto, detrás hay una historia, detrás hay algo que queremos contar. Y para expresar eso en una imagen, una simple foto no basta...